LA COMUNICACIÓN ES VIDA
La comunicación interpersonal constituye uno de
los pilares fundamentales de la existencia humana; es una dimensión a través de
la que reafirmamos nuestra condición de seres humanos. La persona capaz de
mantener una comunicación interpersonal adecuada, contribuye al bienestar y
calidad de vida de sí misma y de las demás. Nuestra condición de ser social, nos hace sujetos de las
relaciones interpersonales y de la comunicación desde el momento mismo de
nuestro nacimiento, la supervivencia y el desarrollo del individuo van a estar
ineludiblemente vinculados a estas relaciones sociales y comunicativas. Un
individuo competente en el desempeño de sus relaciones interpersonales, es
aquel que cuenta con recursos de comunicarse de una manera correcta, que le
permiten utilizar y manejar de manera acertada y efectiva sus habilidades
comunicativas, en dependencia de los diferentes contextos sociales en los que
se desenvuelve.
Gran parte de nuestro tiempo lo comprometemos en la
comunicación interpersonal, la mayoría de nuestras necesidades la satisfacemos
a través de nuestras relaciones con otras personas; estas interacciones, su
calidad y el grado en que permiten dicha satisfacción, dependen mayormente de
nuestra capacidad y habilidad para comunicarnos de manera efectiva. La comunicación
interpersonal puede ser considerada como el proceso de intercambios de mensajes
entre dos o más personas, con la finalidad de alcanzar determinados objetivos. Cuando en cualquier relación interpersonal la
comunicación fluye adecuadamente, esta se convierte en una vía que potencia el
desarrollo y el bienestar emocional y social de los implicados; se crea un
clima de distensión y de cooperación.
Todo lo contrario
ocurre cuando surgen interferencias o ruidos en la comunicación: se crean
malentendidos y conflictos que dan lugar a sentimientos de amenaza,
frustraciones y estados emocionales inadecuados, y un clima de tensiones y
defensas entre emisor y receptor. Las interferencias o ruidos en la
comunicación dificultan la adecuada satisfacción de necesidades, en particular
las afectivas; provocan disgusto y malestar en los individuos; y dificultan, en
cualquier grupo, el trabajo en colectivo para el logro de una meta común.
Hay tres elementos
o filtros de la comunicación que nos permiten entender el giro que puede tomar
determinada relación en función de la forma en que los participantes en la
misma se comuniquen entre sí: la imagen de sí mismo, la imagen que tenemos de
los otros y la definición de la situación. La imagen que de sí mismo tiene cada
sujeto y además de la calidad de estos vínculos, de la manera en que el sujeto
ha sido confirmado o descalificado, depende la imagen de sí mismo y también la
autoestima; cómo nos vemos y cuánto nos estimamos son dos factores que inciden
positiva o negativamente en la forma en que nos comunicamos y nos vinculamos
con los demás.
Las experiencias
del tipo de relación y de comunicación que hemos sostenido con personas
significativas para nosotros, de alguna manera contribuyen al desarrollo de
esquemas de relación que se activan cada vez que las interacciones con alguna
persona actualizan consciente o inconscientemente las huellas de situaciones
pasadas que se asocian con las presentes. En estos esquemas de relación podemos
encontrar determinados estereotipos o predisposiciones que nos hacen crear
ciertas expectativas y realizar determinados juicios en relación con los demás.
Te habrás dado
cuenta de que las personas que conoces que tienen éxito en lo que emprenden,
por lo general tienen una gran capacidad para comunicarse; los que no tienen
éxito, no la tienen. La comunicación no es sólo una manera de progresar en
la vida, es el corazón de la vida. Es, con una diferencia de miles por ciento,
el factor principal para comprender la vida y vivirla con éxito.
Instintivamente
reverenciamos al gran artista, al pintor o al músico; y la sociedad en general
no los considera como seres ordinarios, y no lo son. Pero comprender y usar con
destreza la comunicación no es algo que esté reservado sólo para el artista; es
algo que está disponible para cualquiera.
Al examinar el tema
completo de la comunicación, si se mira con atención, es posible descubrir que
alrededor de uno hay pocas personas que en verdad se están comunicando; sin embargo hay muchas
personas que creen que se comunican pero no es así. A veces parece que es
mejor no comunicarse que comunicarse, pero en realidad eso nunca es así. La
comunicación es el solvente para cualquier problema humano.
Nuestra
comunicación interpersonal será efectiva, si somos oportunos, específicos y
descriptivos en nuestros señalamientos y si además nos comprometemos y
colaboramos en la búsqueda de soluciones; si escuchamos de manera activa,
atenta y paciente y somos capaces de solicitar aclaración cuando no entendamos algo;
si pensamos en términos de las necesidades del otro.
Una comunicación libre de barreras, incrementa la
comprensión y la colaboración entre las personas y aumenta el bienestar
emocional de los grupos e individuos.
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