MIS CREACIONES
domingo, 29 de noviembre de 2015
martes, 21 de julio de 2015
CULPABLES Y VICTIMAS A LA VEZ
Se denomina
contaminación ambiental a la presencia en el ambiente de cualquier agente o
bien de una combinación de varios agentes en lugares, formas y concentraciones
tales que sean o puedan ser nocivos para la salud, la seguridad o para el
bienestar de la población, o bien, que puedan ser perjudiciales para la vida
vegetal o animal, o impidan el uso normal de las propiedades y lugares de
recreación y goce de los mismos. La contaminación ambiental es también la
incorporación a los cuerpos receptores de sustancias sólidas, liquidas o
gaseosas, o mezclas de ellas, siempre que alteren desfavorablemente las
condiciones naturales del mismo, o que puedan afectar la salud, la higiene o el
bienestar del público.
Más de 2 millones de muertes al año se producen, alrededor del mundo, a causa de la contaminación que sufre el aire que respiramos, la tierra de la que nos alimentamos y el agua que bebemos. La contaminación ambiental se produce cuando varios gases nocivos para la salud, tanto químicos, biológicos como físicos alteran el medio en que vivimos. Se considera que un ambiente es contaminado cuando cambian sus características y atenta contra la salud de los seres vivos y la calidad de los recursos naturales.
Más de 2 millones de muertes al año se producen, alrededor del mundo, a causa de la contaminación que sufre el aire que respiramos, la tierra de la que nos alimentamos y el agua que bebemos. La contaminación ambiental se produce cuando varios gases nocivos para la salud, tanto químicos, biológicos como físicos alteran el medio en que vivimos. Se considera que un ambiente es contaminado cuando cambian sus características y atenta contra la salud de los seres vivos y la calidad de los recursos naturales.
A medida que
aumenta el poder del hombre sobre la naturaleza y aparecen nuevas necesidades
como consecuencia de la vida en sociedad, el medio ambiente que lo rodea se
deteriora cada vez más. El comportamiento social del hombre, que lo condujo a
comunicarse por medio del lenguaje, que posteriormente formó la cultura humana,
le permitió diferenciarse de los demás seres vivos. Pero mientras ellos se
adaptan al medio ambiente para sobrevivir, el hombre adapta y modifica ese
mismo medio según sus necesidades.
El progreso tecnológico, por una parte y el acelerado crecimiento demográfico, por la otra, producen la alteración del medio, llegando en algunos casos a atentar contra el equilibrio biológico de la Tierra. No es que exista una incompatibilidad absoluta entre el desarrollo tecnológico, el avance de la civilización y el mantenimiento del equilibrio ecológico, pero es importante que el hombre sepa armonizarlos. Para ello es necesario que proteja los recursos renovables y no renovables y que tome conciencia de que el saneamiento del ambiente es fundamental para la vida sobre el planeta
La contaminación es uno de los problemas ambientales más importantes que afectan a nuestro mundo y surge cuando se produce un desequilibrio, como resultado de la adición de cualquier sustancia al medio ambiente, en cantidad tal, que cause efectos adversos en el hombre, en los animales, vegetales o materiales expuestos a dosis que sobrepasen los niveles aceptables en la naturaleza.
La contaminación puede surgir a partir de ciertas manifestaciones de la naturaleza o bien debido a los diferentes procesos productivos del hombre que conforman las actividades de la vida diaria.
Las fuentes que generan contaminación más importantes son: industriales, comerciales, agrícolas, domiciliarias y fuentes móviles. Como fuente de emisión se entiende el origen físico o geográfico donde se produce una liberación contaminante al ambiente, ya sea al aire, al agua o al suelo. Tradicionalmente el medio ambiente se ha dividido, para su estudio y su interpretación, en esos tres componentes que son: aire, agua y suelo; sin embargo, esta división es meramente teórica, ya que la mayoría de los contaminantes interactúan con más de uno de los elementos del ambiente.
Con frecuencia se
descubren nuevas formas y fuentes de contaminación, que afectan al ambiente y a
la salud. En la era moderna y con el violento desarrollo de nuevas tecnologías
y productos surgen nuevas fuentes contaminantes, que al inicio parecen
inofensivos, y luego se demuestra que ocasionan daños a la salud física o
mental de las personas o al ambiente (extinción de especies y degradación de
recursos básicos como agua, suelo, bosques, etc.). Es nuestro deber y obligación
cuidar el lugar donde vivimos porque de ello dependerán las generaciones
futuras, está en nuestras manos hacer el gran cambio
EDUCACIÓN EN DECADENCIA
Si el Estado quiere hacer algo para
contribuir a elevar el nivel de la educación superior en el Perú, el camino no
es el que él parece pensar: intervenirla para cambiarla desde la burocracia. El
camino es el contrario: empoderar al consumidor para que este tenga mejor
información sobre lo que le ofrece cada universidad e instituto superior y para que, por lo tanto, al escoger entre
ellos con información más real, pueda hacer correspondientemente más intensa la
competencia por atraerlo.
Educación
superior, enseñanza superior, estudios superiores o educación terciaria, se
refiere a la última etapa del proceso de aprendizaje académico.
Se imparte en las universidades o
academias superiores
En este sentido, hay dos cosas muy concretas
que el Estado puede hacer. La primera, divulgar información acerca de los
resultados de las universidades e institutos superiores para ayudar a corregir
las asimetrías informativas que a la fecha existen en muchos aspectos del
mercado de la educación superior. Y la segunda, dar la libertad que hoy les
niega a los institutos superiores para realizar una serie de cambios que les
permitan pulirse y adaptarse mejor a las necesidades de la demanda.
En el Perú el 46% de los egresados de las
universidades está subempleado, es decir, trabajan en oficios de menor
calificación, al mismo tiempo que el 50% de las empresas grandes del país
declara tener dificultades para contratar mano de obra calificada. Esto
significa que las universidades producen profesionales que las empresas no
contratan, y que las empresas necesitan profesionales o técnicos que las
universidades o institutos tecnológicos no producen, sea porque están
preparando profesionales o técnicos en ramas que no tienen demanda, sea porque
la calidad de la educación que se imparte en esas instituciones es muy
deficiente y sus egresados carecen de las calificaciones necesarias.
El asunto se está convirtiendo en unos temas
muy serios para nuestro crecimiento, que está demandando cada vez más
trabajadores y profesionales especializados. Según las encuestas de Enaho, por
ejemplo, entre los años 2004 y 2012 la demanda por trabajadores calificados con
educación superior se incrementó en 40%, mientras la demanda por trabajadores
sin educación superior solo aumentó 13%.
Es clara, pues, la necesidad de mejorar
perentoriamente la calidad de nuestra educación superior universitaria y
técnica y de reorientar su oferta de carreras a la demanda del mercado. Un método práctico para avanzar hacia estos
objetivos: informar a los jóvenes y a sus padres acerca de qué porcentaje de
los egresados de cada facultad de cada universidad e instituto tecnológico está
trabajando en aquello para lo que estudió.
Luego está el tema de la falta de libertad de
los institutos superiores para tomar decisiones que les permitan mejorar la
calidad y adaptarse más rápidamente a la demanda. Este problema exige modificar
la Ley de Institutos y Escuelas de Educación Superior a fin de eliminar el
controlismo del que son objeto por parte del Ministerio de Educación. En la
actualidad cualquier decisión relativa a la creación de programas o carreras y
hasta a cambios en la malla curricular debe ser aprobada por el ministerio. El
resultado es que la aprobación de una nueva carrera puede demorar dos años, por
citar un ejemplo. O que los institutos no pueden, por nombrar otro, tener
varias sedes en el interior del país, algo absurdo.
También habría que acabar, desde luego, con
las trabas irracionales que el Ministerio de Trabajo pone a estos institutos al
hacerles casi imposible firmar convenios con las empresas para que los
estudiantes puedan practicar en ellas mientras estudian lo que posibilitaría a
los institutos ofrecer una serie de nuevas carreras técnicas.
En suma, la mejora requerida cada vez más urgentemente
por nuestra educación superior pasa por liberar. Por liberar a los padres de
familia y alumnos de la desinformación sobre el mercado de universidades e
institutos superiores que hoy los hace escoger a oscuras entre ellos. Y por
liberar a los institutos superiores de las controlistas regulaciones que les
impiden adaptarse a las necesidades de un mercado al que, para llegar a tener
éxito en el largo plazo, tienen que poder satisfacer.
Estas figuras
podrían ser alentadoras pues así como la cobertura de la educación básica ha
mostrado importantes logros, podríamos decir que la expansión de la cobertura en
la educación superior es un resultado deseable. Sin embargo, la evidencia de
algunos estudios muestra que habría un importante subempleo por calificación
particularmente presente entre las personas con educación superior. Por otro
lado, otros trabajos han mostrado que los retornos económicos de invertir en
educación superior no solamente son bajos sino que pueden ser hasta negativos. Todo
esto configura una educación superior cuya calidad en conjunto puede estar
siendo puesta en tela de juicio. Una rápida mirada del marco institucional
sugiere una gran debilidad para la regulación de la oferta de este nivel
educativo.
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