El llamado de dios lo
siento cuando apenas tenía 18 años y desde ese momento se entregó totalmente a
su vocación
“El
ser sacerdote es muy gratificante, tenemos la oportunidad de estar cerca de la
gente en los momentos más importantes de su vida”
El sacerdote de la
iglesia san Lorenzo, Pedro Jesús Rondón Palomino comparte con sus feligreses enseñanzas,
consejos, canticos en quechua y en cada
misa realizada por él es única, al contagiar su alegría.
Pedro Jesús Rondón
Palomino es sacerdote católico. Nació el 15 de mayo de 1972 en la ciudad de
Arequipa y se consagró sacerdote el 1º de diciembre de 1998. La primaria y secundaria la curso en el colegio San José, a los 16 años decidió salir a
trabajar y ganarse la vida. Su formación religiosa
le viene del hogar, sus padres siempre fueron muy apegados a la religión
católica y siempre tuvo vínculo con
alguna parroquia, hasta que encontró la vocación sacerdotal. El padre Pedro siempre
en cada misa dialoga con las personas
asistentes, sobre algunos temas que se
presentan en la actualidad o en agenda pública como el aborto, el matrimonio
civil, conflictos sociales como Tía María que afectan a la persona en su
integridad.
El
ser sacerdote implica dejar a la familia ¿hasta ahora cuales han sido sus
mayores logros como sacerdote?
El ser sacerdote
implica dejarlo todo romper de alguna manera esos lazos que te unen a tu
familia, amigos pero todo por seguirlo a él. Pero en el mayor de mis logros
puedo decir es el conocer a Dios y ser yo quien sea un instrumento de vida para
hacer llegar su palabra, sus enseñanzas y hacer de este un mundo mejor
¿Cómo le nació la
vocación sacerdotal?
La vocación la tuve desde siempre, principalmente desde el
hogar. También fue importante la formación cristiana que tuve en el Colegio San
José. En la parroquia íbamos de misioneros a otros lugares brindando ayuda y es
ahí donde descubro el llamado de Dios, me di cuenta que me gustaba cantarle, alabarle
y como fruto de estas misiones fui
madurando la vocación sacerdotal. Él llama a los que quiere para estar con Él y
enviarlos a predicar su palabra, ya después de estar seguro de lo que quería ingresé
al seminario san jerónimo a los 20 años.
Estando adentro alrededor de 6 años
puedo decir que mi experiencia sacerdotal tiene etapas empezando por lo ideal
que es algo que tú quieres y es a lo único que te quieres enfocar, después al
momento de estar ahí es la ilusión en la
que te enamoras de Dios, la siguiente es la expectativa donde no sabes lo que
se viene en los siguientes años; las ganas, el entusiasmo de conocer más del
todo poderoso
En
las etapas de la entrega a Dios ¿Cómo
son las etapas de la experiencia
sacerdotal?
Los años en el
seminario y los primeros años que uno tiene como sacerdote, donde hay novedad
en cosas que no conoces y la alegría hacen que uno viva una experiencia
absolutamente única. Porque de verdad impacta un día salir de la parroquia como
uno más de la comunidad y después de una ceremonia de ordenación sacerdotal, la
gente se arrodilla ante uno y pide el
perdón de sus pecados. Es una experiencia extraordinaria que solo se siente en
el corazón, creer en el que lo es todo infinitamente.
He
podido observar que cuando usted realiza misa, la iglesia es completamente
llena y escuchando algunos comentarios afirman que su palabra les transmite
alegría, los motiva ¿Qué opina usted sobre estos buenos comentarios?
Me alegra mucho y
simplemente soy un instrumento de Dios que me permite transmitirles su palabra
y eso me motiva más a invitarlos a todos que se encuentren más con dios que se
conviertan en verdaderos cristianos, hijos de nuestro padre rey de los cielos.
Si
usted estaría en la edad de 17 años ¿volvería a elegir ser sacerdote o
escogería otra carrera?
Definitivamente creo
que esa edad es una edad muy decisiva, complicada que a veces los jóvenes no
saben lo que quieren, pero está en uno mismo darse cuenta que es lo que te
apasiona, que es lo que te gusta, que te motiva porque estas eligiendo algo que
será para toda tu vida. Personalmente yo siempre elegiría lo mismo porque yo
nací para esto y moriré en esto.
¿Cómo
vive el llamado vocacional?
El tema del llamado es algo hermosísimo, el Señor manifiesta de innumerables
maneras su llamado y su invitación a seguirlo y así asumir su proyecto de vida.
El tema es cuando pasan los primeros años, cuando uno conoce lo que hay por
dentro, cuando uno ya ha hecho varias experiencias, cuando uno se da cuenta que
no todo es automático, cuando comienzan a haber desgastes y cuando la realidad
es más fuerte que la experiencia de Dios. El problema es cuando uno va dejando lo
mejor de su vida en algo que no es inmediato y se va dando cuenta si realmente
eso es lo que uno quiere, creo que en ese momento es cuando uno hace
verdaderamente una opción de vida; cuando se quiere ser algo no por la gente,
ni por lo lindo, ni por lo que uno pueda ser o aparentar, sino que conociendo
lo que el Señor propone, aquello que implica seguirlo para siempre
Cada
uno puede tener diferentes definiciones sobre Dios ¿Quién es para usted
Jesucristo?
Para mí lo es Todo. Mi Señor, mi Salvador, mi apoyo, mi fuerza, mi alegría, mi seguridad, mi esperanza. El amigo que no te falla aunque tú le falles muchísimo. Él único que de verdad nos puede hacer felices. YA QUE CON EL ES TODO SIN EL NADA.
Bien, con un mundo lleno de tecnología ¿Cómo se
actualiza el proyecto de Dios?
Ahora con 15 años de ordenado,
uno sigue buscando tener la misma alegría del principio, aunque, celebrando
misas y sacramentos, teniendo reuniones y más reuniones, a esta altura de la vida,
hay algo en lo que uno ha crecido, como es el hecho de que hoy, aunque uno siga
predicando y queriendo llegar a la gente, lo que uno busca es en primer lugar
hacer que todo lo que uno dice y sea experiencia en uno mismo. Ahora ya no
predico para que los otros hagan, ahora simplemente busco actualizar en mí el
proyecto del Señor. El ser sacerdote es en primer lugar una experiencia
personal de búsqueda del Señor y de búsqueda de su proyecto y de su voluntad
para mí. Actualmente trabajamos con los jóvenes catequistas que tienen más
dominio en las tecnologías. Ellos son los que mediante sus páginas sociales
difunden la palabra de Dios.
Ahora con respecto a la
sociedad, Vivimos un mundo más veloz, más complejo, más injusto con mucha más
violencia Y no se suele tener herramientas para convivir con todo esto. ¿Qué
opina usted de todo lo que pasa actualmente con los diferentes conflictos
sociales en el Perú?
Me quedo con la frase que este mundo tiene la violencia de lo absoluto. Creo que estamos en un momento de la vida donde tenemos que aprender a consensuar, tenemos que aprender a dialogar, a escucharnos.
Debemos aprender a vivir en una
cultura que es pluralista y diversa. Es un tiempo donde debemos reflexionar y
fundamentalmente desde la humildad y el saber escuchar al otro; caso contrario
será muy difícil llegar a un acuerdo. Y a nosotros nos queda rezar y hacer
peticiones en favor de ello. Pero si está en nuestras manos difundir ideas de
solución
¡MI
FAMILIA SE OPONE!
La vocación no es una
certeza matemática, sino una certeza en la fe, como la tuvo Abraham en su
llamada así lo dice en el libro de génesis capítulo 12. Si tú esperas una
certeza que no te deje ninguna duda, no la encontrarás jamás. El amor es
también un riesgo, pero acuérdate de que es un riesgo en manos de Dios, que es
fiel, que nunca falla y que quiere siempre lo mejor para nosotros.
Es cierto que es
complicado decirle a los padres que iras con Dios pero debes convencerlos con
la madurez de tu comportamiento y la perseverancia en tu determinación. Quizá
también ellos necesitan tiempo para asimilar tu vocación.
En la sociedad la
población necesita caminar en una dirección. El sacerdote aporta algo muy
importante a nuestra sociedad, de alguna manera aporta esperanza, algo que a
veces parece que las dificultades de la vida van haciendo desaparecer. Él
también es un ser humano pero que con sus palabras puede ayudar a la sociedad
PERFIL
A través de la palabra
Pedro Jesús Rondón Palomino párroco de la iglesia san Lorenzo ubicado en el
distrito de alto selva a legre, difunde la buena nueva de Dios con canticos,
oraciones desde muy joven sintió el llamado de dios, ingresando al seminario san
Jerónimo descubriendo lo que verdaderamente seria hasta hoy su verdadera
vocación.
A través de los años ha
ido aprendiendo mucho pero sin duda su servicio es con la sociedad ayudando con
sus penas, conflictos y sobre todo dando consejos para hacer siempre el bien en
un mundo lleno de dolor.






