¡PERDIDO!
Compañero de anécdotas,
historias, conceptos, videos, ritmos musicales, fotos y tareas académicas; el
frágil rosadin como lo llamaba Katherine Agramonte fue extraviado. De tan solo
8 GB de capacidad, el pequeño, rectangular, de color rosado fue el regalo que
la señora Sofía le dio a su hija Katherine, por haber cumplido un años más de
vida por que observo que necesitaba un almacenador . El USB siempre era
trasladado de su casa a la Universidad Nacional San Agustín en su pequeña bolso
en el que guardaba historias adversas.
Ya era de tarde un jueves
19 de octubre al promediar las 23:00 horas de la noche Katherine se encontraba aun haciendo sus
tareas de la universidad en su computadora personal y colocado en su
computadora, su memoria USB donde guardaba todas la tareas programadas para el
día siguiente para poder imprimirlas. Llegado las 00:00 horas Katherine ya de
sueño termina de hacer sus tareas y apaga su computadora verificando que todo
este guardado correctamente. Saca su memoria USB “rosadin” como ella lo llama y
lo guarda en su mochila.
Al escuchar al canto
del gallo por la mañana, el ruido de los pajaritos anunciando que ya eran las 5
de la mañana, abre los ojos para ver su celular y verificar la hora se levanta con tranquilidad para ayudar a su
mama en el desayuno e inmediatamente va a hacer su aseo personal, al terminar el desayuno tal
vez una taza de kuaquer con pan con palta, el desayuno típico de su mama, así se
despide de sus papas y a las 6:15 va
caminado desde su casa hasta el paradero pensando en las múltiples actividades
que tenía que realizar para ese día, parada en el paradero que para que llegue
el carro hay que esperar unos 10 minutos el carro de la “D” que la lleva
directo a la universidad, se baja en la UNSA y se dirige rápidamente a las
fotocopiadoras y se dirige donde siempre imprime “copycolor”. Instala su USB e
imprime los trabajos que tenía en el curso de Relaciones Públicas I, y no
percata que estaba dejando su USB, paga el precio de las impresiones, y se retira corriendo para llegar a las 7:00 de la
mañana y entregar puntual la monografía. Llega cansada al aula y todavía no
había llegado la miss de Relaciones Publicas II, ella contenta se pone a
revisar el trabajo, va comparando con los demás trabajos de sus demás compañeros.
Después de 10 minutos llega la miss y
llama lista y como es de costumbre Katherine es siempre la numero 1 y también
va recogiendo los trabajos. Contenta por la nota satisfactoria que saco en la
monografía, llega el siguiente curso de legislación constitucional, el curos
que lle mas prefiere porque en un futuro una de sus metas es ser una gran
abogada y defender los derechos de las personas vulneradas por las injusticias
actuales de la sociedad, después de tanta felicidad y alegría llega el momento
en el que se oscurece el cielo cubierto por las nubes. Y así toda contenta
llega la hora de irse a casa, al llegar a su casa siendo las 14:00 su mama la
espera con su plato preferido de pastel de papa, y después de 1 hora de
descanso y es el momento de hacer sus deberes como estudiante, revisa su
mochila y se da con la sorpresa que no había su USB, siente que le habían
quitado algo de su cuerpo, una desesperación, el miedo se apodera de ella de
tan solo pensar que lo había extraviado. Le comunica a su mama el hecho y su
mama la ayuda a buscar entre sus libros y busca en todos los rincones de sus
casa y no halla su USB, la tristeza cada vez más se apoderaba de su cuerpo, de
sus emociones, sentimientos, con el rostro caído y cansada de estar buscando se hecha en su cama mirando fijamente al techo como una
especie de espejo se pone a recordar todos las acciones que
realizo desde que se levantó hasta el momento en que regreso y se dio
cuenta recordando que no lo había sacado
de la computadora de su fotocopiadora favorita, con algo de esperanza se
tranquiliza al pensar que de repente la señora al encontrarlo lo había
guardado.
Al día siguiente muy
temprano se levanto fue donde la
fotocopiadora y pregunto a la señora si había encontrado un USB con todas las
características que le había señalado y la señora dijo que en ese momento
habían ingresado muchas personas que quizás una de ellas se lo había llevado, Katherine
acongojada por lo que le dijo ya que tenía la esperanza que la señora lo había
encontrado y lo había guardado como siempre lo hacía en otros casos, en ese
momento ya lo dio por perdido y que jamás iba a
encontrar. Al ingresar al aula y al observar algunas compañeras su
tristeza se acercaron y preguntaron que le pasaba y Katherine les contó lo sucedido
y las compañeras la consolaron y ellas también contaron sus experiencias de las
cosas que habían perdido pero Katherine
a pesar de la palabras se fue triste a
casa para contarle a su mama que “rosadin” fue extraviado aprendiendo que a pesar de lo apurada que puede estar una,
siempre es óptimo cuidar las cosas que
son importantes y que guardan valiosas cosas y lo que valoramos como algo único
y valioso aún más siendo algún regalo de alguien especial como lo es una madre.

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